El bloqueo del Estrecho de Hormuz ha provocado un fuerte repunte en los precios de los carburantes, lo que se traduce en un encarecimiento generalizado del transporte de materiales de construcción.
Los fletes marítimos han registrado subidas significativas: un 13% en la ruta China-Mediterráneo y hasta un 40% en Canarias-África. Materiales como el aluminio, PVC, derivados del betún y el alquiler de maquinaria han aumentado considerablemente, llevando a los proveedores a elevar presupuestos a las constructoras en hasta un 15%.
En Canarias, la situación es especialmente crítica por la dependencia total de los barcos desde la península, con un transporte adicional en islas menores. Los presupuestos pueden variar en solo dos días, generando preocupación en el sector por posibles ralentizaciones o paralizaciones de proyectos a corto y medio plazo si el conflicto se prolonga.