Barcelona vive un fin de semana negro marcado por cuatro apuñalamientos en solo 24 horas, dos de ellos con resultado de muerte.
El suceso más impactante ocurrió en Esplugas de Llobregat, donde un hombre acabó con la vida de una mujer que paseaba por la calle a plena luz del día mediante múltiples puñaladas. Los motivos del crimen permanecen desconocidos a esta hora.
Horas después, en el Raval, un menor fue detenido por los Mossos d'Esquadra como presunto autor del asesinato de un hombre, aparentemente motivado por un robo.
La violencia se extendió a la zona del Fórum, donde un menor resultó apuñalado por un grupo aún no localizado, y a Hospitalet, escenario de una pelea entre dos grupos que dejó dos heridos por arma blanca, uno grave. El implicado que huyó fue detenido al buscar atención médica.
Estos ataques delinean un panorama de máxima tensión en la ciudad.