Un actor comparte su íntimo ritual antes de pisar el escenario. Toca el suelo, lo frota y pronuncia: 'Aquí nace y muere', refiriéndose al personaje que interpreta en ese momento, como el actual Johan Gras.
Confiesa que, de no haber elegido la actuación, se habría dedicado a la enseñanza, porque 'en el mundo hay que dar luz' y alimentar al otro. Admite nervios previos al escenario, pero celebra su afición por el musical, donde canta y baila con pasión.
Por encima de series o películas, prefiere el teatro: 'Te atrapa, te emociona y se te queda en la cabeza mucho tiempo', algo irrepetible como una cinta. Los halagos por sus obras en la calle le llenan el alma más que los de televisión.
Finalmente, pasa la palabra a su amiga Raquel Sánchez Zipa.