El documental Silosa aborda el VIH y el SIDA desde una perspectiva innovadora y necesaria, buscando acabar con los estigmas y las mentalidades obsoletas asociados a esta enfermedad. A través del humor y la crítica social, los protagonistas Jordi y Eduardo ofrecen una mirada transgresora que invita a la reflexión y al debate sobre temas que han sido históricamente tabú.
El mensaje principal enfatiza que hoy en día el VIH no es una sentencia de muerte como se percibía en los años 80, debido a los avances en los tratamientos. Además, se resalta la importancia de la educación sexual y la necesidad de derribar prejuicios en la sociedad, especialmente en grupos que aún piensan que no están en riesgo. La lucha por un país libre de discriminación y estigmatización es un eje central del documental que, según se señala, es indispensable para informar y educar a la población en general.