Confieso tener un pésimo sentido de la orientación, algo que todo el mundo me echa en cara. Me pierdo incluso cerca de mi propio barrio, pero nunca llego tarde porque pregunto direcciones hasta cinco o seis veces y planeo la ruta con antelación, como si trazara un mapa.
En el teatro, cada noche es distinta, a diferencia del cine que sirve para mostrar a quienes no pudieron venir. Habla de la improvisaciĂłn en los chistes, que deben parecer espontĂĄneos sin revelar el truco, y menciona su favorita, la musical, aunque Ășltimamente se pierde con fechas por un posible fallo en Spotify.
Recomienda encarecidamente venir a verlo en una buena temporada en el Teatro Bellas Artes de Madrid. Finalmente, pasa la palabra o el relevo a Joe Pérez.