Un equipo de participantes se encuentra completamente desorientado en un desafío de puzzles. Están buscando un código numérico que supuestamente se revela en la sombra proyectada por un árbol, pero sus intentos con la linterna solo generan duplicados y confusiones.
"Yo creo que yo estoy muy perdida, pero a ellos también los veo súper perdidos", expresa uno de ellos, mientras elogian a Marta por su esfuerzo. La edad impide ciertas maniobras, y la frustración crece al no hallar la pista clara.
El reto se complica con la presión del contrarreloj: "Ha sido horrible", admiten, sintiendo que el tiempo se agota mientras manipulan el árbol y la iluminación en vano.