Durante el martes y miércoles, Castilla y León experimentará un tiempo marcado por la alternancia entre sol, nubes, lluvia y riesgo de tormentas vespertinas. En seis de las nueve provincias se ha declarado alerta amarilla debido a precipitaciones intensas, aunque estas condiciones adversas solo se esperan por las tardes. Para el miércoles, la situación se repite, pero la alerta amarilla se extiende a toda la comunidad autónoma. Finalmente, el jueves se prevé un cambio hacia la estabilidad atmosférica que permitirá cerrar el mes de abril con un tiempo más tranquilo.