El Estrecho de Hormuz, un paso clave de apenas 30 kilómetros entre Irán y Omán, transporta el 20% del petróleo mundial. Tras la ofensiva de Donald Trump contra Irán el 28 de febrero, el régimen de los ayatolás respondió bloqueando la zona con minas y peajes en dos islas, obligando a países a pagar millones para atravesarlo.
Esto ha disparado los precios: el barril de Brent supera los 120 dólares, el diésel encarece un 29% y las reservas globales se agotan a mínimos históricos, según la Agencia Internacional de la Energía. Todo sube, desde alimentos hasta billetes de avión, agravado por la escasez de queroseno a puertas del verano.
El conflicto trasciende lo militar: Trump presiona a Xi Jinping en China, gran socio de Irán, mientras la propaganda invade redes. Estados Unidos publica vídeos estilo Top Gun; Irán, parodias con Lego de Netanyahu. Abundan fake news, como un vídeo antiguo de un ataque presentado como reciente.