Un dispositivo sin precedentes se activó en el puerto de Granadilla, Tenerife, para evacuar a los españoles a bordo del barco Ondios. Desde primera hora de la mañana, la actividad fue frenética: en menos de dos horas, lanchas los llevaron a tierra en pequeños grupos, todo en un circuito cerrado bajo estrictas medidas de seguridad.
El operativo movilizó a más de 500 personas entre el puerto y el aeropuerto de Tenerife Sur. Los pasajeros llegaron en vehículos de la Unidad Militar de Emergencias, escoltados por carretera. Una vez en pista, fueron desinfectados junto a sus pertenencias, equipados con EPIs y subidos a aviones no comerciales, agrupados por nacionalidades y sin contacto con la población civil.
Muchos vecinos se acercaron a la costa para seguir el despliegue, aunque persiste el temor por la presencia del COVID.