La última semana del juicio relacionado con el caso Mascarillas ha estado marcada por las declaraciones de los siete agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) que han llevado la investigación durante los últimos dos años y medio. Estas declaraciones son fundamentales, ya que los agentes aportaron las pruebas e indicios que han llevado a Ábalos, Coldo García y Víctor de Aldama a enfrentarse al proceso judicial.
La estrategia de defensa se ha centrado en cuestionar la cadena de custodia de las pruebas, especialmente los teléfonos móviles incautados a Coldo García, y la legalidad del registro domiciliario. Sin embargo, la Guardia Civil ha defendido la integridad de las pruebas y ha justificado el procedimiento del registro, argumentando que la entrada y registro fue necesaria debido a la presencia de armas en el domicilio de Coldo.
Además, los agentes han descrito a Ábalos como un miembro cualificado y esencial dentro de la trama, subrayando su importancia para la instrucción del caso. Estas declaraciones configuran el desarrollo actual del juicio y las piezas centrales del proceso.