El Gobierno central, desde Moncloa, defiende su actuaciĂłn en la crisis sanitaria del crucero fondeado en Cabo Verde, pero el Ejecutivo canario mantiene la postura contraria.
El barco ya navega con rumbo a Tenerife despuĂ©s de que Cabo Verde rechazara el desembarco de los pasajeros para repatriarlos por aviĂłn a sus paĂses de origen. Marruecos tampoco autorizĂł el aterrizaje de un aviĂłn con dos enfermos a bordo para repostar, obligando a que aterrice en el aeropuerto de Gran Canaria.
Tanto Cabo Verde como Marruecos son miembros de la Organización Mundial de la Salud, al igual que España. La OMS solo solicitaba el uso de un aeropuerto para la repatriación, sin requerir hospitales ni medidas sanitarias complejas, y solo España lo facilitó.
El conflicto radica en la falta de coordinaciĂłn interna y externa: quienes debĂan estar informados se quejan de no haberlo estado.